Enfermedad de Glässer en cerdos: una guía para su identificación y manejo

Enfermedad de Glässer en cerdos: una guía para su identificación y manejo

En el complejo entorno de la porcicultura moderna, los desafíos sanitarios representan uno de los principales factores que pueden comprometer la productividad y rentabilidad de las granjas. Entre ellos, la enfermedad de Glässer en cerdos continúa siendo una de las patologías bacterianas de mayor impacto económico en la producción porcina.

Esta enfermedad afecta principalmente a lechones en etapas de transición y levante, generando altas tasas de morbilidad y mortalidad si no se detecta y controla oportunamente. Comprender su epidemiología y presentación clínica no solo es un tema sanitario, sino una estrategia clave para asegurar el bienestar animal y la sostenibilidad del sistema productivo.

¿Qué agente causa la enfermedad de Glässer?

La enfermedad de Glässer en cerdos es causada por la bacteria Glaesserella parasuis, históricamente conocida bajo la denominación de Haemophilus parasuis. Se trata de un microorganismo comensal del tracto respiratorio superior de los cerdos, presente de forma habitual en animales clínicamente sanos.

El problema se origina cuando cepas virulentas logran atravesar las barreras de defensa del hospedero e ingresar al torrente sanguíneo. Una vez que el Haemophilus parasuis se disemina de forma sistémica, tiene afinidad por las serosas, provocando una inflamación generalizada (poliserositis) que puede conducir a la muerte del animal en un corto periodo de tiempo.

¿Qué condiciones predisponen a los cerdos a desarrollar la enfermedad de Glässer?

En nuestra experiencia de campo, hemos observado que la presencia de la bacteria no siempre implica una enfermedad clínica. Los brotes están relacionados con factores de estrés que alteran la respuesta inmune de los lechones, entre los que destacan:

  • El destete: Principal periodo de riesgo debido al cambio de dieta, separación de la madre y mezcla de camadas.
  • Condiciones ambientales deficientes: Variaciones bruscas de temperatura, mala ventilación y elevados niveles de amoníaco en los galpones.
  • Transporte y manejo: Movimientos prolongados o manipulación excesiva.
  • Enfermedades concurrentes: Infecciones virales como el PRRS o el Circovirus Porcino tipo 2 (PCV2) predisponen a la invasión bacteriana.

Signos clínicos de la enfermedad de Glässer en cerdos

La evolución clínica suele ser rápida y aguda, por lo que la detección temprana es fundamental. Debemos estar alertas porque los signos clínicos pueden confundirse con otras patologías.

La principal característica patológica es la poliserositis fibrinosa. Esto significa que, al realizar una necropsia, encontraríamos una capa de fibrina (similar a una nata blanquecina o amarillenta) recubriendo el corazón, los pulmones y los órganos abdominales.

¿Cuáles son los signos clínicos de la enfermedad de Glässer?

Como responsables de la sanidad, debemos identificar los signos externos de inmediato para intervenir. Los lechones afectados presentarán:

  1. Fiebre alta: temperaturas que superan los 40 o 41°C.
  2. Dificultad respiratoria: disnea, respiración abdominal, tos ocasional.
  3. Artritis: inflamación articular, cojeras y dificultad para incorporarse.
  4. Signos neurológicos: temblores, incoordinación, pedaleo, asociados a meningitis.
  5. Muerte súbita: especialmente en cuadros hiperagudos, sin manifestaciones clínicas previas evidentes.

¿Cómo se trata la enfermedad de Glässer?

Ante un brote confirmado de enfermedad de Glässer en cerdos, el tratamiento debe iniciarse de manera inmediata. En los animales que ya presentan signos clínicos, se recomienda priorizar la administración parenteral, debido a la disminución del consumo de alimento y agua que suele acompañar el cuadro clínico.

En el control de la enfermedad de Glässer, la respuesta rápida es clave. Antibióticos como la amoxicilina y el florfenicol han mostrado buenos resultados cuando se aplican oportunamente en animales que ya presentan signos clínicos. Por su parte, opciones como sulfonamidas, doxiciclina y tilmicosina se utilizan con frecuencia como apoyo en el control del brote, especialmente en animales en riesgo, a través del agua de bebida o el alimento. La selección del tratamiento debe realizarse siempre con el acompañamiento de un médico veterinario, considerando la situación sanitaria del lote y el momento del desafío.

¿Cómo prevenir brotes de la enfermedad de Glässer?

La prevención es el pilar de nuestra rentabilidad. Basándonos en los últimos avances científicos y técnicos, recomendamos un enfoque integral:

  • Vacunación: Implementar programas de vacunación en las cerdas (para transferir inmunidad vía calostro) o directamente en los lechones antes del periodo crítico.
  • Manejo ambiental adecuado: Control de temperatura, ventilación eficiente y reducción de gases irritantes.
  • Bioseguridad: Sistema todo dentro / todo fuera y control del flujo de animales.
  • Nutrición y Calostrado: Supervisar el consumo adecuado de calostro en las primeras horas de vida del lechón para fortalecer su inmunidad.

Cada granja presenta desafíos sanitarios específicos que requieren distintas estrategias. Un diagnóstico preciso y programas preventivos bien estructurados son fundamentales para reducir el impacto de la enfermedad de Glässer.

En Invetsa, contamos con un equipo de especialistas listos para acompañarte en la mejora de tus protocolos sanitarios y productivos.

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