En la avicultura moderna, la enfermedad de Newcastle sigue representando una de las amenazas más persistentes y devastadoras para la sanidad animal a nivel global. En Invetsa, como expertos en brindar soluciones integrales en salud y productividad, entendemos que la prevención juega un papel importante en el control de esta enfermedad que compromete no solo la sanidad avícola sino también la eficiencia y rentabilidad de la industria avícola en el país.
La complejidad de este patógeno exige mantener una vigilancia constante acompañada de estrategias para tener un programa robusto de prevención, asegurando la disponibilidad y seguridad alimentaria de nuestro país.
¿Qué es la enfermedad de Newcastle?
La enfermedad de Newcastle es una infección viral altamente contagiosa que afecta a una amplia variedad de especies aviares, siendo las aves de corral las más susceptibles a desarrollar cuadros clínicos severos con alta mortalidad. Esta patología es causada por el virus de la enfermedad de Newcastle, un paramixovirus aviar de tipo 1 (APMV-1).
Para nosotros, es fundamental clasificar la gravedad de la cepa involucrada, ya que el virus se presenta principalmente en tres formas: lentogénica (baja virulencia), mesogénica (virulencia moderada) y velogénica (alta virulencia y mortalidad). En su forma velogénica, la enfermedad de Newcastle en aves, en su forma velogénica, puede causar la muerte de hasta el 100% de un lote en cuestión de días, lo que la convierte en una enfermedad de notificación obligatoria ante las autoridades sanitarias como el SENASA.
Es importante mencionar que, aunque es principalmente una patología animal, se considera una zoonosis menor. La enfermedad de Newcastle en humanos suele manifestarse como una conjuntivitis leve o síntomas similares a la gripe en personas que tienen contacto directo y estrecho con aves infectadas (como personal de galpón o veterinarios), aunque no representa un riesgo grave para la salud pública general.
¿Cómo se transmite la enfermedad de Newcastle en aves de producción?
La propagación del virus dentro y entre granjas es sumamente veloz. En nuestra experiencia técnica, hemos identificado que las principales vías de transmisión son:
- Contacto Directo: A través de las secreciones respiratorias y, principalmente, las heces de aves infectadas. El virus se excreta en grandes cantidades incluso antes de que aparezcan los primeros signos clínicos.
- Transmisión Indirecta (Fómites): El virus es resistente y puede sobrevivir en la ropa del personal, calzado, herramientas, bandejas de huevos y vehículos de transporte que no han sido desinfectados adecuadamente.
- Aves Silvestres: Actúan como reservorios naturales que pueden introducir el virus en granjas comerciales a través del contacto con el alimento o el agua.
- Aerosoles: En galpones con alta densidad poblacional, el virus puede propagarse a través del aire a cortas distancias.
Signos clínicos de la enfermedad de Newcastle
Los síntomas de la enfermedad de Newcastle varían según la cepa del virus, la edad del ave y su estado inmunológico previo. Sin embargo, para una detección temprana en campo, nosotros agrupamos los signos en tres categorías principales:
- Signos Respiratorios: Jadeo, tos, estornudos y un sonido característico de "gorjeo" o estertores traqueales. Es común observar secreción nasal y ocular.
- Signos Digestivos: Diarrea acuosa de color verde amarillento, que suele ser muy profusa en las cepas velogénicas viscerotrópicas.
- Signos Nerviosos: Tics, espasmos, parálisis de alas o patas, cuello torcido (tortícolis) y movimientos en círculos. Estos síntomas suelen aparecer tras la fase respiratoria.
En aves de postura, uno de los primeros indicios de la enfermedad de Newcastle es la caída brusca en la producción de huevos, los cuales pueden presentar cáscaras deformes, ásperas o de coloración pálida.
Consecuencias de la enfermedad de Newcastle en granjas avícolas
El impacto de esta enfermedad va mucho más allá de la pérdida de individuos. Las consecuencias para la industria son multidimensionales:
- Mortalidad Catastrófica: En brotes severos, la pérdida de aves puede ser total, eliminando el capital de trabajo del avicultor en menos de una semana.
- Pérdida de Rendimiento: Las aves que sobreviven quedan con secuelas permanentes, mostrando una conversión alimenticia pobre y un crecimiento retrasado.
- Barreras Comerciales: La presencia confirmada de la enfermedad activa protocolos de cuarentena que prohíben la movilización de aves y productos, cerrando las puertas a la exportación y al comercio nacional.
- Costos Operativos: Se incrementan los gastos en desinfección, eliminación de cadáveres y repoblación de galpones.
Medidas de prevención de la enfermedad de Newcastle
Es imperativo ser claros: no existe un tratamiento con la enfermedad de Newcastle para las aves una vez que han sido infectadas. Por lo tanto, el éxito de nuestra gestión avícola depende exclusivamente de la prevención.
Bioseguridad
La bioseguridad es nuestra primera línea de defensa. Esto incluye el control estricto de visitas, el uso de pediluvios con desinfectantes vigentes, el tratamiento del agua de bebida y la protección de los galpones contra el ingreso de aves silvestres y roedores. Un sistema de "todo dentro - todo fuera" es esencial para romper el ciclo del virus entre lotes.
Vacunación
La vacunación es el pilar que garantiza la inmunidad del lote de aves. En Invetsa, promovemos programas de vacunación personalizados que consideran el desafío epidemiológico de la zona. Se deben utilizar cepas vivas (lentogénicas) para estimular la inmunidad mucosal y vacunas inactivadas para proporcionar una protección humoral duradera y estable.
Conoce las alternativas para el control de la enfermedad de Newcastle
Como líderes en soluciones biotecnológicas para la avicultura, colaboramos con aliados globales como Boehringer Ingelheim para poner a su disposición las vacunas más avanzadas del mercado. Entendemos que la tecnología vacunal ha evolucionado para ofrecer mayor protección con menores reacciones post-vacunales, algo crítico para mantener la integridad del tracto respiratorio de las aves.
Contamos con soluciones innovadoras que se adaptan a cada etapa de la producción:
- Avinew Neo: Una vacuna viva efervescente que facilita la aplicación masiva y garantiza una dosificación precisa. Para aplicar en planta de incubación y/o campo.
- Avinew Frozen: Ideal para una protección temprana con altos estándares de seguridad. Ideal para ser usada en planta de incubación.
- Gallimune ND Day Old: Diseñada para proporcionar una base inmunológica sólida, promoviendo la inmunidad desde el primer día de vida.
- Vaxxitek HVT+IBD+ND: La cúspide de la tecnología recombinante, que protege simultáneamente contra la enfermedad de Gumboro, Marek y Newcastle en una sola aplicación en planta de incubación (in-ovo o al nacer).
- Newxxitek HVT + ND: Ideal para la protección contra la Enfermedad de Marek y Newcastle en una sola aplicación en planta de incubación (in-ovo o al nacer).
En Invetsa, nuestro compromiso es caminar junto al avicultor para transformar los desafíos sanitarios en oportunidades de productividad. Nuestros especialistas en Avicultura están preparados para auditar sus protocolos de bioseguridad y diseñar un calendario vacunal a medida, utilizando la tecnología de Boehringer Ingelheim para asegurar que sus aves alcancen su máximo potencial genético sin interrupciones.
Solicite aquí una asesoría técnica con uno de nuestros especialistas en Avicultura de Invetsa.
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